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ACUPUNTURA
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Sabemos todos que
la acupuntura se practica en China desde hace miles de años y que es
una de las medicinas tradicionales chinas que ha seducido a los
pueblos occindentales, logrando de esta manera un mayor desarrollo.
Pero qué es la acupuntura y como se practica?
Con
la ayuda de finas agujas que disponemos en el cuerpo del paciente en
los puntos de energía vital, se estimula estos puntos de energía,
que tienden a dormirse con el paso del tiempo, liberando así la
circulación de los fluidos energéticos. Quien practica este tipo de
intervención es un acupunturista y su objetivo es, por una parte,
sanar o aliviar ciertas afecciones físicas en el paciente, y por
otra parte, accionar de manera preventiva manteniendo activos los
centros de energía de su paciente.
Como llegó hasta nosotros la acupuntura?
Hacia fines del siglo XVII, China finalmente abrió sus fronteras al
resto del mundo por razones comerciales. Es entonces que ciertos
elementos de su cultura se esparcieron en nuestras prácticas
occidentales y que las integramos poco a poco en nuestras vidas
cotidianas. La acupuntura fue uno de esos elementos. Hoy, se enseña
en algunas facultades de medicina. Incluso la medicina moderna
reconoce ciertos resultados. Un hecho a notar es que más y más
médicos lo integran a su formación de base, deseando asegurar a sus
pacientes que están abiertos frente a las medicinas alternativas y
porque creen en su capacidad preventiva.
Como la mayoría de las filosofías orientales, la base sobre la cual
reposa la práctica de la acupuntura es el equilibrio entre el Yin y
el Yang. El Yin y el Yang son complementarios en todo, en la
naturaleza como en cada ser viviente. El acupunturista vela entonces
para que este equilibrio alcance en cierta forma un estado de
perfección que ninguna enfermedad o indisposición pueda afectar a un
individuo. La energía que circula en el cuerpo humano y en el
universo de manera más global, se llama Chi o Qi. El practicante
logra mediante la reactivación de esta energía, circular por los
vasos sanguíneos, siguiendo los meridianos que unen diferentes
órganos vitales. Contamos entre estos órganos del cuerpo humano: el
corazón, el hígado, los intestinos, los pulmones, los riñones, la
vesícula biliar, la vejiga, etc... Catorce meridianos son
importantes en acupuntura, de los cuales doce según la
complementariedad Yin y Yang, siendo los otros dos los vasos
medianos. Estos meridianos son una especie de autopista para la
energía y a lo largo de estos caminos se sitúan alrededor de
quinientos puntos de estimulación que el acupunturista debe poner a
funcionar de acuerdo con los males que aquejan al paciente. Cada uno
de estos puntos se conecta a uno de los órganos vitales y es
mediante la estimulación adecuada que redistribuyen los flujos
energéticos de manera correcta.
A partir de qué técnica logramos estimular estos puntos?
Con la implantación superficial de agujas en esos lugares
estratégicos que llamamos puntos de reflejo. Una vez que la aguja ha
sido fijada en el centro de energía, el practicante puede proceder
ya sea mediante pequeñas rotaciones de la aguja, o transmitiendo
suaves vibraciones o bien haciendo fluir una pequeña corriente
eléctrica a penas perceptible. Ciertos métodos llamados Yin, más
suaves, preconizaban el mantenimiento de las agujas sobre los puntos
de reflejo durante varios minutos. Otros métodos, llamados Yang, más
brutales, consisten en crear un efecto inmediato mediante el choc
del punto de reflejo obligandolo a reaccionar de inmediato. Poco
importa el método, parece ser que desde que la aguja entra en
contacto con el centro de energía, libera el flujo de energía en los
segundos que siguen.
La eficacia de la acupuntura varía de un individuo a otro, según el
estado de receptividad de cada quien. Dicho esto, se la prescribe
para afecciones en las que su eficacia ha sido reconocida. Es
inocente pensar que esta opción médica pueda curar todos los males
pero es importante saber que puede sanar gran cantidad de pequeños
problemas. Está claro que no podrá en ningún caso rehabilitar partes
o elementos del cuerpo humano que hayan sido lastimadas de forma
permanente, pero podrá aliviar el dolor durante largos períodos. Es
el caso para todas las afecciones irreversibles en las que la
acupuntura únicamente podrá aliviar el dolor. Para todos los casos
que no son definitivos, la acupuntura puede llevar a una cura total
o casi total. Si se toma por ejemplo una cicatriz, el tratamiento
reducirá seguramente el dolor pero puede también ayudar a eliminarla
por completo. Casi todas las personas con migrañas que recurren a
tratamientos de acupuntura logran librarse de sus dolores gracias a
este método. Los problemas musculares y estiramientos logran
excelentes resultados gracias a las agujas del acupunturista. Se
trata con acupuntura también algunos problemas de sueño, del sistema
digestivo general, de esterilidad y se logra aliviar también ciertos
trastornos psicológicos menores.
Si este tipo de terapia parece convenirle, asegúrese de informarse
bien antes de iniciar un tratamiento. No olvide solicitar una
estimación de la cantidad de sesiones que requerirá para lograr
calmar sus dolencias. Si su acupunturista es eficaz, notará una
mejoría después de 5 o 6 seis sesiones. Si no constata ninguna
mejoría luego de su sexta visita, podrá dudar de la competencia del
practicante, pero no se moleste en reclamarle: la mayoría de las
medicinas naturales no han sido reconocidas oficialmente, por lo que
muchos charlatanes improvisan y se convierten en acupunturistas.
Manténgase entonces alerta y solicite certificados para verificar la
autenticidad del acupunturista con la institución que lo ha emitido.
Para su seguridad y tranquilidad, lo mejor es solicitar a su médico
que le refiera a un acupunturista serio.
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